02-04-2025
Carlos Cabezas Gálvez
Escritor, poeta y ensayista chileno
Amante de la vida,
va el peregrino empedernido
dejando atrás lo amado,
lo aprendido, lo superado
con la frente en alto
o con la mirada hacia abajo
para no tropezar con las mismas
piedras del camino.
Amante de la vida,
se hace llamar a sí mismo
dejando atrás lo amado
lo aprendido, lo superado,
dolores de amores imposibles
ilusiones del momento,
alegrías de un segundo
penas eternas que le recuerdan
las piedras del camino.
Amante de la vida
recordando aquellos ojos
que lo embrujaron y cegaron
y hoy los lleva como
escudos o estandarte
en su tránsito por los caminos
los quiere dejar atrás…
junto a lo amado, a lo aprendido
a lo superado.
Amante de la vida,
regando con sus lágrimas
amores perdidos, esperanzas
que no mueren,
rosas del camino que le sonrieron,
que no le impidieron amar
la vida y sus existencias
en catarsis o herencias legadas en
jugosas frutas para
su cuerpo y espíritu
que le dieron fuerzas para
sortear más piedras del camino.
Amante de la vida
que dejaste atrás lo amado
lo aprendido, lo superado
en esa búsqueda
de la verdad digna y noble
no comprendida por la hipocresía
de gentes que se quedaron atrás,
por poner trabas en su destino,
en la búsqueda del buen amor
de besos y pasión.
Peregrino, amante de la vida
que has dejado atrás lo amado,
lo aprendido, lo superado
para convivir con los sellos
de tu propio destino,
importando, tal vez,
con tus versos, si has sido
mentor o guía de muchos…
amantes de la vida,
sigue con tu corazón tranquilo
tu meta fijada hasta llegar
en paz a tu destino.
http://www.diarioelheraldo.cl/noticia/peregrino | 03-04-2025 10:04:51